Adherencia de los pacientes a los tratamientos nutricionales en enfermedades crónicas no transmisibles

Los cambios en los estilos de vida acontecidos en los últimos tiempos han derivado en el incremento de la prevalencia de las enfermedades crónicas no transmisibles.
Entre los determinantes clave para el aumento de esta prevalencia se destacan la urbanización, la tecnología, condiciones de vida y laborales, la infraestructura urbana, la calidad del medio ambiente y la
educación, así como el acceso a los servicios de salud y a los medicamentos.
Las consecuencias de estas condiciones han sido el aumento del tabaquismo, la alimentación poco saludable, el sedentarismo, el consumo nocivo de alcohol, entre otros.
Las enfermedades crónicas no transmisibles como la diabetes, obesidad e hipertensión arterial presentan a nivel mundial una prevalencia que ha tomado dimensiones de pandemia y pese a los distintos modelos de atención aplicados basados en tratamientos nutricionales, farmacológicos y de recomendaciones de cambio de estilo de vida, la prevalencia continua en aumento.
Las intervenciones en salud recomendadas por la OMS para controlar estas enfermedades han sido
hasta la actualidad insuficientes, ya que la adherencia terapéutica de los pacientes que las padecen es
baja, en parte como consecuencia de las barreras terapéuticas personales y las propias de los sistemas
de salud.
Las barreras terapéuticas se relacionan directamente con los determinantes sociales de la salud, ya que
los factores de riesgo son mucho mayores en poblaciones pobres.
La falta de adherencia terapéutica es un problema con gran impacto a nivel mundial, con mayor predominio en pacientes con enfermedades crónicas, cuya adherencia en el largo plazo se ha calculado en un 50%, siendo aún más baja en países en desarrollo.
Los resultados obtenidos son tasas mayores de hospitalización, fracasos terapéuticos, incremento de
los costos sanitarios y como consecuencia mayor prevalencia, menor control de la enfermedad y una
mala calidad de vida.
La adherencia es un fenómeno multifactorial y complejo, en la cual intervienen una gran variedad de
situaciones y no es una conducta permanente, pudiendo o no presentarse de manera temporal y lleva
implícita una relación centrada en las necesidades de la persona, donde se debe considerar sus valores
y conocimientos, informarla adecuadamente y respetar las elecciones de sus alternativas terapéuticas.
Se debería por lo tanto comenzar a considerar un modelo de decisiones compartidas.
Se define a la adherencia terapéutica como la habilidad de un individuo para adquirir y mantener un comportamiento acorde con un plan de cuidados que beneficia su salud y que, a menudo, se asocia a la toma de medicamentos, al cumplimiento de las visitas programadas al Centro de salud o a realizar cambios de hábitos y estilos de vida. OMS 2004
La adherencia terapéutica es un modificador muy importante en la efectividad del Sistema de Salud.
“Sin un sistema que atienda los factores relacionados con la adherencia terapéutica, los adelantos en
la tecnología biomédica no lograran reducir las cargas de las enfermedades crónicas”.
La mejora de la adherencia terapéutica repercute directamente sobre los resultados de la salud y la
seguridad de los pacientes e indirectamente sobre los costos sanitarios.

Incluye la capacidad del paciente para:

  • Asistir a las consultas programadas.
  • Realizar el plan de alimentación indicado.
  • Realizar los cambios de estilo de vida recomendados.
  • Completar los análisis o pruebas solicitadas, tales como auto monitoreo de glucemia, registro de comidas, etc.

La adherencia es un proceso dinámico, un fenómeno multidimensional, determinado por la acción reciproca de cinco conjuntos de factores, denominados dimensiones:

  • Factores relacionados con el equipo de asistencia sanitaria.

Los profesionales de la salud a menudo tratamos de suministrar información a los pacientes y motivarlos. Conocemos la importancia que tienen las herramientas para modificar sus conductas y, sin embargo, en muchas ocasiones tenemos información limitada, no contamos con ese tipo de herramientas para generar en ellos motivación, y en momentos podemos llegar a frustrarnos al intentar enseñarles como modificar sus conductas y no lograr los resultados deseados.
Requerimos de un proceso más estructurado, meditado y completo que mejore la relación entre médico-paciente con el objetivo de aumentar la adherencia al tratamiento.

La forma en que nos comunicamos e interactuamos con nuestros pacientes influye de forma importante en la adherencia generada en los hábitos que buscamos inculcarles. La claridad del asesoramiento profesional se ha relacionado con la adherencia a corto plazo pero no ha funcionado igual a largo plazo.
El seguimiento es un factor que motiva la adherencia por periodos largos. Los pacientes que se consideran socios en el proceso de tratamiento se ocupan activamente de su salud y alcanzan mejores resultados. La calidez y la empatía del profesional surgen una y otra vez como los factores centrales.
Los pacientes que mejores resultados tienen son aquellos que consultan a profesionales que: comparten la información con sus pacientes, mostrándoles las opciones disponibles; fortalecen el vínculo con el
paciente haciéndose socios del tratamiento; prestan apoyo emocional; negocian el régimen de acuerdo a las necesidades y posibilidades de su paciente.

Factores socioeconómicos

Un paciente con nivel socioeconómico bajo podría tener que decidir entre solventar los gastos de su familia como pagar prioridades personales, por ej el cuidado de sus hijos o enfocarse en el cuidado de aspectos vinculados a su salud.
Sin embargo hay estudios que muestran que los factores relacionados con la atención del profesional (tiempo de consulta, estilo de comunicación) son mucho más influyentes que el nivel socioeconómico de
los pacientes.

Factores relacionados con los tratamientos.

El factor más influyente por ejemplo en la pérdida de peso es la adherencia al tratamiento, más allá del programa utilizado para bajar de peso.

Factores relacionados con el paciente.

Los pacientes deben ser socios activos con los profesionales de la salud en su propia atención, a esto se le conoce como empoderamiento del paciente. Los pacientes pueden frustrarse si no se tienen en cuenta sus preferencias respecto de la decisiones terapéuticas.
Trastornos psicológicos extremos, entre ellos depresión y ansiedad, son factores que dificultan al paciente a adherirse a las recomendaciones nutricionales. Fuera de estos casos, la motivación del paciente es el principal motor interno para mejorar su adherencia.

Se han identificado cuatro factores propios del paciente que mejoran la adherencia: El conocimiento y las aptitudes acerca del problema de salud y los comportamientos de autorregulación requeridos, sus mecanismos de acción y la importancia de la adherencia; las creencias acerca de la gravedad percibida y la sensibilidad, las expectativas de resultado y los costos de respuesta; la motivación que hace referencia al valor y el refuerzo, la atribución interna del éxito (los resultados positivos se refuerzan, los negativos no son vistos como fracasos, sino como una indicación para actuar sobre, y modificar el comportamiento); la acción estimulada por las señales pertinentes, impulsada mediante el recuerdo de la información, la evaluación y la selección de las opciones de conducta y los recursos existentes.

Factores relacionados con la enfermedad

Algunos determinantes poderosos de la adherencia dependen de la gravedad y velocidad de avance de la enfermedad así como de la efectividad del tratamiento.
En muchos casos la percepción que tenga el paciente sobre el efecto positivo que tenga la adherencia sobre su enfermedad influye fuertemente en su apego al tratamiento.

FALTA DE ADHERENCIA
“La falta de adherencia al tratamiento en la mayoría de las enfermedades resulta problemático”
La falta de adherencia al tratamiento en la mayoría de las enfermedades resulta problemático a nivel de
salud pública, por no permitir revertir las cifras epidémicas registradas en las estadísticas mundiales,
pero además conlleva insatisfacción a los profesionales que se dedican a esta área de la salud.
Es un problema que se presenta en todas las edades, desde niños hasta ancianos. Se observa en casi todos los estados de las enfermedades crónicas. Tiende a empeorar a medida que el paciente lleva más
tiempo con el tratamiento.
Según algunos autores se considera que un paciente es incumplidor cuando el individuo se encuentra en
las fases de precontemplación, contemplación y preparación. Mientras que son cumplidores quienes se
encuentran en las fases de acción y mantenimiento.
Con respecto a la adherencia al tratamiento en obesidad, 8 de cada 10 pacientes que inician un tratamiento para bajar de peso lo abandonan antes de concluirlo, debido a expectativas irreales, periodos
vacacionales, estilos de vida incompatibles con la dieta y estrés.
Según la OMS aumentar la efectividad de las intervenciones sobre adherencia terapéutica puede tener
una repercusión mucho mayor sobre la salud de la población que cualquier mejora de los tratamientos
médicos específicos.
ESTRATEGIAS PARA MEJORAR LA ADHERENCIA TERAPÉUTICA
La adherencia al tratamiento es muy compleja, sin embargo, como Licenciados en Nutrición podemos
ayudar a mejorar la continuidad de nuestros pacientes.
El papel del Licenciado en Nutrición resulta esencial ya sea en el éxito o fracaso de llevar adelante un plan
de alimentación y lograr la adherencia al mismo.
Su elección entonces será un punto clave de partida, hecho que no puede ser llevado a cabo en forma
ligera, al azar o por comodidad del paciente.
Para orientar esta búsqueda se deberá buscar siempre la recomendación de un profesional que sea de
nuestra confianza. Será él quien derive o recomiende la atención nutricional a quien corresponda en
base a las individualidades de cada uno.
Recordar que cada experiencia es individual y no siempre lo que resulta efectivo para uno lo es para
el otro.
El paciente y el profesional deberán ser socios en la elección del tipo y modo del tratamiento.
Durante la primera consulta, el profesional deberá interrogar al paciente acerca de su estado general
de salud y evaluará su conducta alimentaria, hábitos, gustos, horarios de comida dentro de su ritmo
habitual, actividad física y fármacos si los recibiera.
En base a estos indicadores, diseñara un plan de alimentación individualizado, estableciendo objetivos
concretos posibles de ser alcanzados, y plazos para lograrlos.
A posterior en los controles nutricionales seguirá la evolución y adherencia al tratamiento, estableciendo de común acuerdo con el paciente la frecuencia de los mismos según la necesidad individual de cada
paciente.
Sera fundamental lograr establecer una correcta relación profesional paciente y para ello la postura del
profesional será un punto decisivo.
ES CLAVE:
• Ser tolerante
• Promover una actitud distendida.
• Ser comprensivo
• Generar la confianza en el paciente.
• Presentar un espíritu amplio pero una pos-
tura firme.
• Ser flexible pero no permisivo.
• Ofrecer una atención incondicional.
• Lograr un máximo equilibrio ético.

Además, el profesional tratante deberá:
• Ser cauteloso al indicar peso meta imposible de alcanzar, restricciones calóricas muy
estrictas y ejercicio físico desmedido.
• No trasladar al paciente las ambiciones personales no concretadas.
• Realizar periódicamente un autocontrol profesional.
• Trabajar en equipos interdisciplinarios.
• Derivar un caso que no progrese o donde no sea establecido un buen vínculo
profesional paciente.
Todo profesional del equipo de salud debe ser:
• Educador.
• Factor de orientación.
• Elemento de apoyo.

CALIDAD DE LA RELACIÓN DEL
TRATAMIENTO
Se ha identificado como un determinante importante de la adherencia terapéutica.
El paciente debe ser socio activo con el profesional de la salud en su propia atención. La buena comunicación entre ambos es un requisito esencial para una práctica clínica efectiva. El lenguaje tiene un papel determinante en los recursos terapéuticos para el manejo del paciente.

PROCESO DE COMUNICACIÓN
“La comunicación que se establezca entre el profesional y el paciente es clave”
La comunicación que se establezca entre el profesional y el paciente es clave en varios aspectos de la
relación interpersonal que se genere entre ambos.
El profesional debe promover que el encuentro sea favorecedor de un clima de seguridad y confianza,
que permita al paciente desplegar los motivos de su consulta.
Se deberán desarrollar habilidades para la escucha activa, el acompañamiento y la contención del paciente y su entorno. Se recomienda diseñar instrumentos y estrategias que agilicen la consulta y favorezcan la adherencia del paciente al tratamiento.
Articular la dietoterapia con la educación alimentaria mediante intervenciones comunicacionales
adecuadas a las características individuales de cada paciente.

Reforzar competencias en la comunicación escrita tanto para documentar el registro de acciones en
la historia clínica, como para dirigir informes nutricionales a otros profesionales de manera que se
agilice la comunicación entre los diferentes actores responsables del tratamiento clínico nutricional del
paciente.
Todo esto permitirá al profesional conducir el dialogo, graduando y orientando la entrevista.
Con el fin de lograr incrementar la efectividad y eficiencia de los tratamientos para la prevención y
control de las enfermedades, los sistemas de salud deberán generar modelos de atención en salud enfocados en el paciente y en su familia. Los profesionales de la salud deberán formarse incluyendo estrategias para el desarrollo de habilidades personales que les permitan educar al paciente, incluirlo en la toma de decisiones sobre su tratamiento y crear en los mismos consciencia sobre la importancia de adherirse a los tratamientos médicos y a los cambios de hábitos que sean necesarios para mejorar la calidad de vida.

BIBLIOGRAFÍA

  • Mendoza Reyes, R. La adherencia terapéutica en pacientes con enfermedades crónicas no trasmisibles. Universidad Autónoma de México. Año 2021
  • Martínez, M. García, I. Estrada, B. Adherencia al tratamiento nutricional. Intervención basada en entrevista motivacional
    y terapia breve centrada en soluciones. Universidad Autónoma de
    San Luis Potosí, México. Año 2016.
Lic. Rosana Reyes
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