El gerente general de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE), habló de varios temas con Opción Médica, sobre el pasado, presente y futuro del organismo.
Por Pablo Piñeyro, Periodista.
¿Qué puede compartir sobre su carrera y trayectoria?
Nacido en un hogar de clase trabajadora con un padre Gerente de una empresa que ya no existe (ONDA) y mi madre maestra, viví varios años en Canadá, y estuve muy vinculado a ese país. Teníamos un gran amigo allá, el doctor Paul Grand
Maison, que mucho nos enseñó. Mi currículum lo podemos definir en cuatro palabras. Médico de formación, cirujano por vocación, docente por pasión y ahora gestor por formación y evolución. Ahí está todo lo que es la vida profesional. Soy del interior, de Salto, y me vine a hacer la facultad a Montevideo. No había la posibilidad, como tienen la suerte muchos ahora, de poder hacerla en el interior. Fueron años difíciles, de dictadura, en los cuales uno tenía que lucharla solo contra todo y arreglarse contra todos los temas, en una facultad que no era nada fácil en ese momento. Me recibí y luego seguí la cirugía, porque como decían mis amigos cuando me conocieron, hice la Facultad de Medicina porque no había facultad de cirugía.
Era mi pasión. Me casé con Alicia con quien tuve tres hijas y ahora además soy abuelo de Bautista y a la espera de una nieta en unas semanas. Me dediqué a la cirugía, e hice la carrera docente. Luego estuve un año en Francia con toda la familia, donde también me formé en cirugía. Volví acá, y ahí me fui dando cuenta que me gustaba mucho la docencia, y que me iba bien ejerciéndola. Una vez más con toda la familia nos fuimos a Canadá, a Québec exactamente a, por un lado, ejercer como cirujano y por otro a formarme en Educación Médica Superior, cosa que consigo, para después retornar a Uruguay. Una gran persona, el doctor Felipe Schelotto, que era decano de la Facultad, me convenció de venir porque era un momento clave de la Facultad de Medicina, ya que era el instante del cambio de plan de estudio. Entonces, vengo a Montevideo, y estuve dos años al frente del cambio de plan de estudio. Ahí empecé a ver el tema de la gestión.
Luego conozco una persona, quien hoy es uno de los mejores amigos que tengo, que se llama Leonardo Cipriani. En primer lugar, me llevó con él a la dirección técnica del Círculo Católico, institución donde trabajamos muy bien durante siete años, y cuando a él lo nombran presidente de ASSE, me llama y lo primero que le dije fue que de ninguna manera me iba con él. Yo estaba muy cómodo. Entonces me dijo lo mismo que a él le habían dicho. Que NO, no es una respuesta. En principio vine por una semana. Me trajo engañado unos días como Adjunto de él, o sea, Adjunto a la Presidencia de ASSE. A la semana me dijo: “no, el verdadero cargo que tengo para vos es de Gerente General”. Pude traer una persona,
con la cual, siempre trabajamos muy bien, que es el doctor Ramón Blanco, que era director técnico de otra institución, y realmente es la mano derecha y apoyo en todo y se conformó un equipo muy bueno. Yo puedo pasar de momentos de mucho enojo a momentos de muchas bromas, pero generalmente siempre tratando de poner lo técnico y lo profesional con respecto a los temas.
Tratamos de llevar más que nada de la misma forma que aprendí con Leonardo Cipriani. La transparencia, el respeto, la ética, la moral y realmente puedo asegurar que nada de eso ha cambiado en los 10 años que trabajo con él.
¿Como está ASSE hoy en líneas generales y que balance hace desde marzo 2020 a hoy?
En primer lugar, nosotros sabíamos que no era una empresa fácil cuando empezamos acá y sabíamos que había muchos problemas, y eso el doctor Cipriani me lo dijo claramente. Había que seguir la línea que había marcado el Presidente de la República, en el sentido que todo lo que estaba bien tratar de continuarlo y si se puede mejorarlo, todo lo que estaba mal tratar de cambiarlo y todo aquello que podía servir y que fuera bueno, crearlo y meterle para adelante. De una forma u otra, por más crítica que podamos tener lo hemos hecho. Asumimos a fines de marzo y ya había una pandemia. Tal vez no teníamos la idea clara de lo que iba a ser la magnitud de lo que iba a significar eso, pero nadie podía preverlo. Nosotros no nos podemos quejar de que se nos vino la pandemia. Ya sabíamos que nos teníamos que mover. Es imposible hablar de nuestra gestión sin mencionar la pandemia.
Trabajamos en montones de cosas. Hay un antes y un después de ASSE en este sentido. ASSE cambio en muchas cosas. En la primera, es que tal vez un concepto que nosotros ya traíamos, es que se ha cambiado la visión y forma que se tenía de lo que significa el hospital para el usuario. Ya no es más que el usuario va al hospital, sino tratar en cierta forma, metafóricamente, que el hospital va a la persona. Es decir que el centro de la persona no es el hospital. De la misma forma que cuando enseñamos a los estudiantes de medicina no era enseñar en el hospital no, los empezamos a llevar a donde vive la persona, porque el que está internado es el uno por mil de la población. Nosotros no podemos enseñarles a los estudiantes de medicina como ser médico por la excepción de estar enfermo. Uno pasa la mayoría de su vida sano.
¿Entonces, lo tiene que llevar a dónde?, a dónde vive, al ámbito familiar, al lugar de su familia y sus amigos, su entorno social ahí entonces buscar la prevalencia de enfermedades, buscar lo que es la promoción de salud y actuar en el primer nivel. Eso nosotros lo hacíamos antes y tratamos ahora de motivar más. También vale decir que hoy ASSE tiene un millón y medio de usuarios, que está dividido en cuatro regiones. La región Sur abarca Montevideo y Canelones (70% del total de usuarios), mientras que las otras tres regiones, prácticamente tienen un 10% cada una, y todas con un equipo de gestión. Además, en total unos 35.844 funcionarios, entre ellos presupuestados, contratados, comisión de apoyo, entre otros. Aproximadamente un tercio son médicos, y dos tercios es personal no médico.
Fuimos instalando nuestra impronta. Creamos una dirección de primer nivel dirigida por el Dr. Daniel Strozzi, que se encarga justamente de eso, de la asistencia de primer nivel en todo el país. En la pandemia, lo fundamental era cómo hacer el primer nivel en los pacientes que habían tenido contactos o que estaban cursando la enfermedad sin necesidad de estar internados entonces ahí se disparó la telemedicina. La telemedicina de la forma que la podemos hacer, y bueno, implementamos varias formas. Todas las reuniones pasaron a ser por zoom y la plataforma zoom pasó a ser el día a día. Hubieron hasta algunas sesiones de directorio por zoom, y la telemedicina con los pacientes, la consulta directa, la consulta de un médico estaba pautado que el seguimiento se hacía por whatsapp, por llamada, y si se podía videollamada. Luego se creó, una dirección de Niñez y Adolescencia dirigida por el Dr. Ignacio Ascione, para abarcar todo el proceso de niños y adolescentes, mediante las Casas de Desarrollo, que tratan de diagnosticar tempranamente problemas que pueden tener importancia en el desarrollo del niño cuando va creciendo. Cuanto más temprano se detecte el problema más posibilidades de recuperación. Actualmente hay Casas de Desarrollo en Montevideo y en varios lugares del interior y otras en proceso de creación.
Luego se creó una división de medicamentos, ya que había un problema con los medicamentos. Se trajo una persona que es farmacólogo, el Dr Jorge Moreale, que le dio una visión de tratar, en primer lugar, mantener una ruta que ya viene de la administración anterior, y llegar a la prescripción informática de los medicamentos. Por otro lado, se logró en plena pandemia y se sigue hasta el día de hoy un convenio con la Administración de Correos que, bueno es decirlo, llegamos a muy buen acuerdo con el director de correos, y con el gremio. Es que el gremio pospuso el hecho de cobrar la entrega de cada sobre –paquetepara usuarios de ASSE a efecto de que le pudiera llegar a todas las personas, sobre todo mayores de 65 años con patología crónica sin costo. Eso se hizo acá y se hizo en todo el país, fue muy bueno. Se trata de seguirlo haciendo luego de que pasó la pandemia. Se creó una dirección de cirugía. Esa dirección de cirugía empezó dirigida por el Dr. Gerardo Eguren: tenemos 42 hospitales con blocks quirúrgicos con diferentes problemas. Algunos tuvieron que ser cerrados por las condiciones en que se encontraban y luego empezamos a recuperarlos según las indicaciones marcadas por la Dirección de Fiscalización del Ministerio de Salud Pública. Se pudieron levantar, se pueden ir modificando tratar de adaptar la realidad día a día avanza, y ahora casi todos quieren que sea operaciones por laparoscopía. Hay que tener torres
de laparoscopía hay que tener equipamiento e insumos de laparoscopía, hay que tener las fuentes de luz, todo lo que lo que necesita para eso. Y también concretamos un importante avance en salud bucal. Se creó la Dirección de Salud Bucal a cargo del Dr. Néstor Graña.
Digamos que la frutilla de la torta va a ser cuando se inaugure el viejo Hospital Filtro (Centro Claveaux). El proyecto que está haciendo la dirección de Arquitectura bajo la dirección de la Arq. Patricia Varela, es una torre que presentará varios sectores. En primer lugar, será un policlínico, en segundo lugar, un área de administración de la RAP (Red de Atención Primaria) Metropolitana, y en tercer lugar va a ser un hospital buco-faríngeo, o sea, un hospital odontológico y todo lo que es asistencia maxilo-dental. Y una cuarta área será una base del SAME 105, una zona en la cual se tiene acceso por diferentes avenidas a prácticamente la conexión de todo Montevideo y la llegada desde el interior que muchas veces es
necesario. Ese edificio tendrá además un centro de telemedicina en el cual se van a poder, realizar teleconsultas de la región metropolitana sino de todo el país. Tenemos dos tipos: la teleconsulta, la del paciente con el médico. Pero lo más importante es llevar la teleinterconsulta.
Es decir, un médico consulta con un especialista sobre un paciente. Con el paciente o no, pero esa es la forma en la que vamos a tratar de llegar. A todo eso sumarle cosas que se venían haciendo antes, y que buscamos mantener, como lo es el Instituto de Reumatología, tratamos de mantenerlo como es todo lo que es las enfermedades reumatológicas, el Instituto Nacional del Cáncer (INCA), para todo lo que es el tratamiento no solo diagnóstico y tratamiento de cáncer, sino también los cuidados paliativos y el INOT para la asistencia de pacientes traumatológicos. Tenemos un núcleo muy bueno de cuidados paliativos en el hospital Maciel.
El INCA también aborda este tema con una dinámica y una presencia importante. Todo lo que ha hecho el Hospital de Ojos el cual dirigido por el Dr. Felipe Berta, se mantuvo y se dio un paso adelante. Estaba centralizado todo en el Saint Bois, y desde que está el doctor Berta director del Hospital de Ojos la impronta que él le dio es expandirse al interior. Entonces se creó un polo en Artigas, un polo en Durazno, un polo en Mercedes (Soriano) y está próximo a habilitarse otro polo en Treinta y Tres, y allí con equipamiento oftalmológico de primer nivel, se operan pacientes de ASSE. Se hace en primer lugar los diagnósticos, y luego se operan en el mismo lugar, y así evitar que todos los pacientes tengan que venir
a Montevideo. Todo eso es parte de la importante impronta de descentralización de servicios.
En pandemia pudimos transformar ciertos establecimientos en centros covid. Entonces empezamos con el Hospital Español dirigido por la Dra. Alicia Cardozo, que lo transformamos en centro covid-19. Le dimos tomógrafo nuevo, todo lo que era el CTI mejorarlo, ampliarlo. La verdad que estuvimos muy bien gracias a los funcionarios. Hay que realmente ratificarlo la colaboración y la idoneidad de los funcionarios en tratar algo así, porque luego ellos se iban a su casa tenían su familia.
Luego, como no nos daba con un centro, creamos el segundo centro-el INOT-, que se transforma en el segundo centro covid dirigido por la Dra. Mariana Gillardoni, también con un CTI muy bien armado, la parte de contención de pacientes, y luego tuvimos que hacer diagnósticos, entonces desde un ómnibus que estaba aquí en la puerta que conseguimos de donación para hacer los hisopados, hasta cuando vinieron las vacunas y estuvimos en la planificación y ejecución del vacunatorio del Aeropuerto de Carrasco, que era el primer auto- vacunatorio en el cual se iba en hacer el test; ir a los barrios a llevar la vacuna a tratar de colaborar en los residenciales que tenían prioridad a vacunar en los hospitales. Es
decir, fue todo una logística en ese momento, y el tema de diagnóstico nos llevó al laboratorio, y en verdad debo reconocer que desde el primer momento tuvimos apoyo de laboratorios, tanto del Instituto Pasteur, ATGEN y también del Hospital de Clínicas. El contacto que tenía con el director del Instituto Pasteur, Carlos Batthyány, era prácticamente a diario. Con la gente de GACH, a través del Prof. Henry Cohen, por ejemplo, realmente era un vínculo permanente. También con la Facultad de Medicina En ese momento, con el Decano, Miguel Martínez, manteníamos un contacto permanentemente. Fue realmente un período de mucho trabajo, pero de poder hacerlo sabiendo que uno no está solo, y que del otro lado hay gente que colabora, que se une a la preocupación, o nos presentan problemas que nosotros podemos colaborar o la inversa.
También hoy con el actual Decano Arturo Briva, así como con el Director del Hospital de Clínicas Dr. Alvaro Villar se trabaja estrechamente. Se formó un grupo de plasma hiperinmune, una de las cosas que surgió en la pandemia. Es que el que ya había tenido Covid, Formaba anticuerpos y el plasma de esa persona podía servir a otra. Se formó un grupo, una
parte importante fue el Hemocentro que funciona en Maldonado bajo la dirección del Dr. Jorge Curbelo. Se encargó de ir a recabar plasma, y se hicieron prácticamente 300 tratamientos a personas con plasma hiperinmune, de los cuales hubo menos de 10% de mortalidad, quiere decir que se salvó la vida a muchas personas gracias a ese tema. Y ni que hablar el importante rol que juega hoy la Dirección de Salud Mental con la Dirección del Dr. Eduardo Katz y la Lic. Jimena Piriz y el asesoramiento de los Dres. Fielitz y Pascale tanto en patologías psiauiátricas como en el tema de adicciones.
En lo concerniente a los reclusos en cárceles, ¿qué corresponden y qué puede explicar del tema?
De los 14.900 presos que hay en todo el país, a ASSE le corresponden más del 50%, unos 8.000 y poco.
Las cárceles que corresponden a ASSE la asistencia directa que se tiene, son las que están ubicadas en la mayoría en el sector sur, o sea, las dos cárceles de Punta Rieles (la nueva, la vieja), la cárcel de mujeres, la cárcel de mujeres con hijos, el ex -Comcar y las que están por fuera -Penal de Libertad y Cerro Carancho en Rivera-, tanto hombres como mujeres. Lo que hacemos es de la asistencia, hicimos un relevamiento que nos llevó a conocer que no había problemas nutricionales.
Hicimos un relevamiento a todos los presos. Llevamos balanza, metraje para medirlos, o sea, decimos de cada uno de ellos un índice de masa corporal, y terminamos que no había problemas de nutrición, pero había otros problemas. Problemas de adicciones muy importantes. Muchos problemas no resueltos. Ejemplo un alto número de pacientes que tenían un ano contra-natura, una colostomía y que, porque en el proceso de su detención habían recibido una herida de bala o una herida de arma blanca, y terminaron con una colostomía que no se resolvió, no se reconstruyó el tránsito. Entonces, captar esos pacientes, tratar de que se solucione ese problema.
Después encontramos que había 48% de los que tenían pase a que lo vieron especialista o una consulta X en un hospital, no se puede hacer porque requiere que haya autorización judicial, móviles que muchas veces el INR, no tiene para el traslado, o que vayan con personal requieren dos tres personas entonces esto es el problema. Por todo esto se inauguró un pequeño Hospital, que está ubicado dentro de Punta Rieles. Se están construyendo dos más, uno dentro del ex Comcar, y uno dentro del Penal de Libertad. Con eso en los penales de mayor numerosidad nosotros lo que vamos a hacer es que se asistan y en lo posible evitar los traslados. Y si tienen que ser trasladados o ser intervenidos, pasa en el primer período de recuperación post operatoria, y luego son trasladados ahí, son controlados dentro del mismo predio, hasta pasar a su sector habitual.
Poca gente sabe que aparte de los presos, ASSE asume la asistencia de los que son familiares de policías en todo el país, de pensionistas policiales, y todo lo que es Sanidad Militar en el interior del país, o sea, solamente en área de cobertura del Hospital Militar acá en Montevideo, pero el interior la brinda ASSE. Se está trabajando muy bien con Sanidad Militar y
otro tanto con Sanidad Policial para tener una buena articulación con respecto a eso.
Otro tema que surgió en los últimos meses es los traslados de los pacientes.
Con SAME 105, se contaba con pocas ambulancias. Por ejemplo, ambulancias especializadas había muy pocas, en el entorno de las 16 a 18 unidades, de las cuales estaban operativas la tercera parte.
En el momento actual tenemos 60, todas cien por ciento operativas Ambulancias comunes no había, ya que todo se contrataba. Se logró hoy por hoy todas las comunes que tenemos -son 16-, y estamos en el proceso de tener un plan recambio y demás. Pero además, en la asistencia había un tiempo de asignación de traslados que era de 180 a 240 minutos. Hoy el tiempo de asignación y traslado está en 12 minutos. Cuando una persona llama a SAME 105, no demora más de un minuto en que atienda un operador. Para las agendas a consultas médicas, se crearon para tener mejor contacto y comunicación con los usuarios, dos centros en principio en la región Sur, que es donde está el 70% de nuestros
usuarios Uno en la RAP Metropolitana, que está en la policlínica Giordano, que es un call center (línea telefónica 1902). La persona llama y pide médico, y nos evitamos largas colas que empezaban en horas de la madrugada para ir a sacar número para ver al médico. Eso mejoró y se creó otro centro igual para la RAP Canelones, que está en Pando, y este se va a
extender a ser un centro para todo el resto del país (línea telefónica 1904). El paciente esté donde esté puede llamar a un número que será gratuito. Entonces, la persona accede a una operadora que le dará una fecha, consulta con un médico, y luego la persona va a poder recibir a través de una APP, 24 o 48 horas, antes el mensaje de recuerdo, y va a confirmar si concurre a la consulta o no. Ese problema no solo lo tiene ASSE sino todo el mutualismo, ya que 20 a 30% de pacientes que estando agendados no concurren a la consulta.
¿Cuáles son las áreas o sectores más urgentes a trabajar, mejorar y gestionar?
Un tema en el que fuimos un poco criticados, pero que creo que fue importante es el abordaje del Cerro. El Cerro como un sector, en el cual empezamos a analizar que tiene por encima de 200.000 habitantes, depende la cantidad de barrio que se incluya. No sólo el Cerro en sí, sino que está Santa Catalina, Casabó y todo lo que está en la zona. No había un hospital. Entonces, pasó que se nos se plantea el hecho de construir un hospital, y tuvimos que decidir qué tipo de hospital. Decidimos un hospital de segundo nivel, y un hospital fundamentalmente quirúrgico para resolver problemas, por ejemplo, accidentados o heridas de arma blanca, heridas de fuego, o sea casos de violencia.
Para hacer el hospital, por supuesto que hubo que pedir presupuesto. Tenemos trabajando un excelente equipo dirigido por el Dr. Guillermo Avellanal que, en estos momentos, se están haciendo los llamados para tener el hospital antes de fin de año funcionando. ¿Es importante para la zona?, sí. Es increíble el impacto que eso está generando en la población del
Cerro dado que ahora van a tener un hospital. Eso nos cambió, pero no es solo el hecho del Cerro en sí, sino que está también la Casa del Desarrollo, lugar que está a una cuadra del actual centro de salud del Cerro – edificio del BPS-, en el cual, funciona una casa con todos los técnicos necesarios, con neuropediatra, pediatras, odontólogos, para darle la cobertura que esos niños necesitan en zonas de ese tipo. El centro va a tener además identificación civil porque el Ministerio del Interior tiene mucho interés en mejorar el Registro de personas, y tener que todos tengan su cédula de identidad, un área del MIDES. Toda la zona tiene más de 100 nacimientos por mes, y se reciben unos 1.050 heridos de bala por año.
Cuando hicimos el análisis, encontramos que había 16 traslados especializados por día, y para ello el Director del SAME105 Dr. José Antonio Rodríguez, dispuso una base del SAME con 5 ambulancias. No es que vayan a disminuir tanto los traslados. Algunos traslados van a seguir igual, las razones médicas van a seguir, y los pacientes que requieren otro tipo de intervención que en el hospital no sé pueda hacer, pero realmente va a ser importante para esa zona contar con un hospital ahí. Ese es un punto. Pero ASSE es todo el país. Y cuando nos encontramos con la pandemia vimos que se necesitaba más atención terciaria CTI. Hoy funciona excelente el CTI de Las Piedras, que se creó con nosotros. Creamos
también el CTI de Treinta y Tres, CTI de Colonia, de Rocha. Pero va a llegar algo en muy poco tiempo que tiene muy contenta a la directora de la región Este Dra. Laura Ayul, porque cada uno de los departamentos de la región Este tendrá CTI. Se construyó Rocha, ahora viene Melo, ya está Maldonado, Lavalleja, Treinta y Tres, se está construyendo y estará listo antes de fin de año el CTI en el hospital de Mercedes – Soriano. Y además hubo avances, que siempre hizo las cosas bien, el hospital de Tacuarembó con la dirección del Dr. Ciro Ferreira, con respecto al CTI, que es de adultos y pediátrico, y todo lo neuroquirúrgico que lo realiza excelentemente bien al igual que ahora el INAE cardiológico. Salto, Paysandú y Rivera también tuvieron respaldo en todo este periodo, con equipamientos, con cargos, aumentaron las camas, luego lo volvimos a su nivel habitual. Pero por lo general hubo una impronta con respecto a lo que es la atención terciaria. Fue muy importante.
¿Cómo observa la salud en Uruguay y el desarrollo del Sistema Nacional Integrado en el tiempo?
Desde que nosotros llegamos, Leonardo Cipriani siempre decía que quería cortar la brecha de lo que era una salud para ricos y una salud para pobres. La brecha para mí eran tres, porque no es lo mismo la salud pública que la salud a nivel mutual, que la salud de los seguros privados. ASSE ha mejorado mucho dando la accesibilidad en primer lugar, dando la posibilidad de disminuir las listas de espera, tanto para las consultas como para las cirugías. Se viene mejorando pero hay mucho por hacer todavía. Pero hay cosas que preocupan mucho más allá de la gestión, que van como al aspecto personal. Vamos a empezar a trabajar el tema de la empatía. Es decir, que el paciente sienta que la otra persona se puso en sus zapatos, en su lugar. En este momento tenemos investigaciones administrativas por hechos que se hicieron con faltas médicas que no las podemos corroborar porque el médico no escribió en la historia clínica. Antes se decía que los médicos tenemos horrible letras cosa que es cierto, y que la informática iba a permitir que por lo menos se entendiera la letra al médico. Ahora ni siquiera la letra. Lo dije varias veces, y es que la diferencia entre historia y prehistoria es la escritura. Es decir que lo que no está escrito es prehistoria. Eso deja expuesto al médico y al personal de salud porque no tiene el respaldo que podría significar tener la historia clínica. En este momento no tenemos eso. La empatía que lo hemos visto muchas veces, no solo del médico, sino también del personal de salud. A pesar de que hay que reconocer que el personal de salud muchas veces viene cansado, porque el multiempleo es una razón de ser en el país. Tener el doble empleo, el empleo en lo público y lo privado, salir corriendo de un lado al otro, tratar de que en lo posible los libres se coordinen, pero tal vez nosotros uno de los debe que tenemos, unos desafíos que tenemos por delante y tratar de mejorar el aspecto de mejorar la asistencia mejorar la empatía entre el personal de salud y el usuario.
Un usuario que reclama muchas veces con razón, otras veces no, pero hay que tratar de explicarle las distintas situaciones que hay, los problemas que tenemos hay veces que no es nuestra culpa, si no hay un medicamento es porque han habido otras coyunturas desde una guerra en Ucrania, importaciones, hasta un problema este un laboratorio que tiene accidente, y toda la el tema del transporte y la logística interna. Hay de todo. Por otro lado, el tema del acceso a determinadas especialidades y de acceder a una cirugía que está programada, si realmente es no postergable tratar de hacerla dentro de los 30 días que marca Ministerio de Salud Pública. Si es postergable, no superar nunca los 180 días que marca el mismo decreto, es decir, tratar de cubrir todo eso y tratar de dar un aspecto más humano.
Capaz que nos hemos dedicado mucho a la parte técnica y nos está faltando lo humano. Entonces, tratar de apuntar a eso y tal vez uno de los desafíos que tenemos.
En materia de objetivos, calificados como primarios, cuales puede destacar, pues estamos a cinco meses del 2024 y no falta tanto tiempo para el final del periodo.
Desde marzo 2020 a hoy se ganaron varios hospitales, que aumentaron, mejoraron y pasaron a tener un CTI. Eso le cambia la perspectiva porque lógicamente atiende en pacientes más graves. Ya no trasladan como antes. Hemos instalado laboratorios que hemos puesto como apoyo a eso. Eso conlleva que haya que tener Comité de Infecciones, comisiones de seguridad del paciente (Cosepas), porque nos requiere, nos exige, nos lleva a tener otro tipo de consideración que antes no lo teníamos. Un hospital cualquiera que no tenía nada de esto priva a un paciente y era el otro hospital el responsable. Ahora estos hospitales que están teniendo eso, y es todo un desafío. Otro desafío, uno de los sectores que está creciendo, es la cirugía mayor ambulatoria. No todas las cirugías se tienen que hacer estando internado el paciente el tiempo que sea necesario.
Hay cirugía que, con una correcta selección de pacientes, el paciente tiene que tener una conducta personal, tener determinadas enfermedades tener acompañamiento tener una persona responsable que lo pueda acompañar a primera hora de la mañana, se operan el día y luego cursó un postoperatorio y la tardecita noche volver a su casa. Para eso tiene que vivir en una zona próxima al hospital, tener una patología que se pueda resolver en el día, por ejemplo, una vesícula, una hernia, una patología ano rectal benigna, y que si tiene algo llama por teléfono o viene al hospital. Pero eso en los lugares que tenemos es menor del 3%, que tengan que reingresar, o sea que el 97% se puede hacer, y hacemos una encuesta y tenemos índices de satisfacción mayores a 95%. Eso se viene cumpliendo en Paysandú y Tacuarembó. En Salto, Artigas, Maldonado, ya lo están haciendo.
Lo queremos hacer en todo el país. Tenemos propuestas de hacer una coordinación grande, por ejemplo, en cirugía, en todo el país. Que se vean, lo que se llaman los ingresos coordinados. Tratar de lo que dije antes, que el paciente vaya al hospital, sino que el hospital vaya a la persona. Tratar de brindarle lo que se pueda, para que el paciente tenga la atención en el lugar.
¿Qué opinión tiene de la Revista Opción Médica y su rol en el campo de la medicina?
Hace unos años se hizo una encuesta dentro de la cual había algo alarmante, y era que los médicos que pasaban con mucho trabajo, que hacían guardias, policlínicas y demás, no tenían tiempo de informarse, de formarse o de actualizarse en medicina. Entonces, lo hacían el 70% de los mismos, y la única forma de actualizarse era a través de las visitas de los visitadores médicos, y del material que ellos les entregaban. Creo que es importante que existan publicaciones nacionales, que tengan artículos originales como Opción Médica, y en otros casos lo que hacen es que transcriben o traducen artículos que han sido probados por una buena base de evidencia médica en otras partes del mundo. Que traten de darle al médico un aporte fundamental en información, que es la actualización que tanto necesitan los profesionales.
Sandra Delgado
Especialista en infantil y obstetricia
Experta en Gestión en salud