Opción Médica

El 17 de julio se conmemoró el día nacional para la prevención del suicidio

El 17 de julio se conmemoró en Uruguay el “Día nacional para la prevención del suicidio”, una fecha que busca concientizar y reflexionar sobre una problemática de gran impacto en el país.

Mientras en el mundo los suicidios disminuyen, en América siguen subiendo. Si bien los análisis internacionales caracterizan a Uruguay como “uno de los países más seguros y felices” de América Latina, la tasa de suicidios local dobla el promedio de la región. Los estudios sobre las causas del suicidio han demostrado que se trata de un fenómeno multifactorial en el que intervienen tanto aspectos estructurales y sociales, como biológicos y personales.

Según los datos recopilados por el Departamento de Estadísticas Vitales del Ministerio de Salud Pública (MSP), se evidencia una tendencia a la suba de la tasa de suicidios en Uruguay desde el año 2010 hasta la actualidad. En 2010 la tasa de suicidio fue de 16,2 muertes cada 100.000 habitantes, en 2013 se redujo ligeramente a 16.1, sin embargo, en 2016 se observó un aumento significativo de fallecimientos alcanzando un valor de 20.5/100.000 habitantes, cifra que se mantuvo similar en 2019 y 2020.

En 2021, en plena pandemia, se registró un aumento que alcanzó un valor de 21.6 que continuó en 2022, llegando a 23.2 muertes por suicidio cada 100.000 habitantes, esto es un total de 823 fallecimientos en el año. En 2022, el porcentaje de defunciones por suicidio según sexo fue de 22.1 % en mujeres y 77.9 % en hombres, una relación que se mantiene en el tiempo aunque los porcentajes varían cuando los datos se presentan segmentados por grupo etario.

El análisis de los datos en 2022 por franja etaria revela que la tasa más alta de suicidios – 42.8 – se encuentra en la población de 90 años y más, seguida por las personas de entre 75 y 79 años, con una tasa de 39.0 y en tercer lugar las de 60 a 64 años, con 32.4 muertes cada 100.000 habitantes.

Las cifras por franja etaria se reducen levemente en las edades adultas entre los 30 y los 60 años, y vuelven a aumentar en la franja que corresponde a la población de entre 25 y 29 años, con 31.6 muertes cada 100.000 habitantes.

De los datos registrados por departamento en 2022, se observa que los que ostentan mayor incidencia de muertes por suicidios son Treinta Tres con 37.6, seguido por Lavalleja con 36.0 y Soriano con 33.5. Los departamentos con menor cantidad de suicidios en Uruguay son Florida con una tasa de 20.2, Canelones con 20.7 y Rivera 21.0. La capital del departamento cuentacon una tasa de 18.4.

Se conmemoró el “Día mundial del cerebro”

En el “Día mundial del cerebro” -este 22 de julio- desde el Ministerio de Salud Pública (MSP) se busca concientizar sobre el impacto de la incidencia de las enfermedades que afectan este órgano en la salud pública del país y aprovechar la oportunidad para visibilizar los factores de riesgo, así como las conductas de prevención.

El MSP creó en 2020 el programa de salud cerebral, lo que coloca a Uruguay entre los primeros tres, junto con Noruega y Polonia, en tener un enfoque específico e integral para este tipo de enfermedades. Las acciones del programa de salud cerebral vienen obteniendo excelentes resultados y de esta experiencia se ha servido la Organización Mundial de la Salud que creó su propio programa inspirado en el modelo uruguayo.

Las enfermedades neurológicas representan en el mundo una de las principales causas de morbimortalidad. Dentro de
ellas las enfermedades cerebrovasculares juegan un rol preponderante, destacándose los ataques cerebrovasculares (ACV). En Uruguay el ACV tiene una importancia epidemiológica fundamental: se ubica entre las tres primeras causas de muerte a nivel general y es la primera causa de incapacidad en adultos.

Según información publicada por la Comisión para la Salud Cardiovascular, alrededor de 80 millones de personas que viven en el mundo hoy han sufrido un accidente cerebrovascular y, en consecuencia, más de 50 millones de sobrevivientes viven con algún tipo de discapacidad permanente. Aunque la vida después de un ACV no es igual en muchos casos, sí es posible, con el cuidado y apoyo oportuno y adecuados, alcanzar una buena calidad de vida.

Los ACV consisten en déficit bruscos de una función neurológica focal (o varias), producidas por la patología de los vasos
sanguíneos cerebrales. Los infartos cerebrales (ACV isquémicos) son el 85 % de los ACV y consisten en la obstrucción del flujo de sangre en una arteria cerebral que produce el sufrimiento del tejido cerebral por ella irrigado. El resto de los ACV consisten en hemorragias (“derrames”) en el cerebro o sus envolturas (ACV hemorrágicos).
 
Teniendo en cuenta que se trata de una patología tiempo dependiente, conocer los síntomas de ACV resulta clave para identificar la necesidad de una consulta precoz. FUENTE – Ministerio de Salud Pública (MSP)

El Instituto Nacional del Cáncer avanza en su proyecto de humanización

Fernando Silva y Marianella Lupano, adjuntos a la Dirección del Instituto Nacional del Cáncer (INCA), concedieron una entrevista a la Revista Opción Médica, y allí explicaron la institución actualmente está enfocada a tres tipos de cáncer en Uruguay, los cuales son los que tienen el mayor incidencia y mortalidad.

Lupano señalo que esos tres tipos son el cáncer de mama, el cáncer de colon recto y el de cuello de útero. “En el cáncer de
colon recto, es en caso que vimos que tenemos un gran número de pacientes acá en el Inca portadores de ostomías. Una
ostomía es una abertura que le hacen al paciente, que puede ser dependiendo del diagnóstico. En este caso me refiero a sólo la oncológico.

Puede ser cáncer de colon o cáncer de vejiga. Entonces, lo que se hace es extraer una parte del intestino donde está el tumor, y a consecuencia de dicha intervención, por algún lado el o la paciente tiene que evacuar, entonces le hacen una especie de abertura acá en el abdomen y se le coloca un dispositivo que es una bolsita”.

La licenciada en Enfermería agregó que “dependiendo de a qué altura está el tumor, los nombres que se le aplica. Puede
ser una colostomía, una ileostomía, una urostomía -descartan orina-. Todo eso repercute en la vida cotidiana del paciente y en las emociones. Me ha llamado mucho la atención el número importante tenemos en pacientes de ostomizados”.

”Hay que ponerse a pensar el paciente se aísla socialmente, por lo tanto pierden calidad de vida. Si pensamos en las edades de mayor riesgo, de padecer este tipo de tumores, es entre 50 y 74 años -igual en ambos sexos-. Digo donde se focaliza la prevención, la detección precoz. En varios casos son pacientes adultos mayores”, comentó.
Lupano explicó las dificultades que tienen muchos pacientes al tener que movilizarse trasladarse para ir al medico bajo esas condiciones. Incluso, resaltó los inconvenientes que genera el tener que ir a un baño en un centro asistencial -hospital o policlínicapara eliminar sus necesidades. Por todos estos motivos, las autoridades del INCA pensaron e idearon la adaptación de un sanitario exclusivamente para los pacientes portadores de ostomías. Este servicio higiénico no existe en ninguna otra institución pública o privada de todo el país.

“Es un baño que no tiene nada de tecnología. Es muy sencillo. Simplemente pensamos en la zona donde está ubicada la ostomía, próximo al abdomen. Así es que la persona descarta en un inodoro pequeño, para posteriormente eliminar con la cisterna, que también esta a mano.

Todo muy accesible. Incluso tiene la posibilidad de utilizar una ducha higiénica para lavar la bolsa. Esto fue pensando no solo para nuestros pacientes, sino pensando en mejorar la vida cotidiana de las personas portadores de las ostomías” dijo.

Recalcó que es importante el número de pacientes con estas características, no solamente en la capital, sino también en el interior. Agregó que se han dado muchísimos casos en distintos departamentos, en varios centros asistenciales, donde faltan recursos y capacitación para las personas que deben atravesar determinados procedimientos relacionados con este cáncer.

“Considero a estas personas que tienen una discapacidad no visible. Estos pacientes son ocultos, y no salen. Es un problema, y hay que sensibilizar y concientizar a la sociedad en general”, concluyó Lupano.

POR PABLO PIÑEYRO