Opción Médica

El cuidado de Enfermería y su trascendencia

El eje principal de la Enfermería lo conforma el paciente en interacción con su entorno. Cada persona asume los problemas de salud de acuerdo con sus valores, costumbres, modalidades de vida; esto ha sucedido durante todos los tiempos y es lo que ha ayudado al hombre a sobrevivir y permanecer. Por lo tanto, cuando se planifican los cuidados de Enfermería deberá tenerse presente este concepto.
Para entender y comprender a las personas será necesario que Enfermería considere los aspectos culturales de cada uno, lo que implica un desafío frente a la dinámica continua y las transformaciones de los aspectos socioculturales de las personas a las cuales Enfermería brinda cuidados.
La práctica de Enfermería deberá ajustarse a los valores, el modo de vida y costumbres de las personas que se cuidan, de manera tal que ese cuidar sea más productivo y satisfactorio.
Enfermería deberá contar con cualidades, de forma de lograr un adecuado y asertivo desarrollo profesional y para lograr el mejoramiento de la salud del paciente y su entorno familiar. Ese desarrollo profesional permitirá la toma de decisiones basada en el criterio y un cuerpo de conocimientos.
El liderazgo deberá ser parte de la Enfermería, de forma que le permita ejecutar planes de cuidados en los que interactúen la preservación y mantenimiento del buen estado de salud. La amplia variedad de cuidados que Enfermería realiza no será de calidad si las personas y familias que se cuidan no son analizadas y/o comprendidas. Para el logro de esta comprensión y entendimiento del otro, será necesario que Enfermería recurra a herramientas como la identificación de problemas, planificación de acciones para su resolución, toma de decisiones y control evaluativo. Todo dentro de un proceso empático.
La disciplina de la Enfermería realiza el cuidado en diferentes edades, contextos y situaciones, incluyendo promoción, prevención, tratamiento, rehabilitación y seguimiento. El plan de cuidados programado por Enfermería deberá basarse ciertamente a partir de considerar a cada paciente como único.
Para la recuperación y que las intervenciones sean exitosas, son básicas la comunicación y seguridad. Ha quedado demostrado que, en situaciones complejas y críticas, las acciones que Enfermería ha asumido son las que han permitido alcanzar la integridad del cuidado y rehabilitación de la salud.
La profesión de Enfermería debe considerarse como una disciplina social a partir de que se ocupa y preocupa de los individuos. Por otra parte, los seres humanos somos básicamente culturales.
Enfermería cuida, educa y apoya emocionalmente. Para todo esto es necesario conocer el estilo de vida y los valores culturales del paciente y su familia, es así como Enfermería tendrá capacidad de respuesta. Cuidar es nuestra esencia. Cuidar desde la proximidad y observando constantemente, con la persona como centro. El cuidado debe estar basado en una relación de dialogo comunicativo, reconociendo al otro poseedor de saberes y con quien Enfermería comparte los aspectos asistenciales para que se recupere y resuelva su problemática de salud.
El colectivo de Enfermería deberá ser consciente de los continuos cambios en las costumbres, modificaciones de los valores culturales, de forma de poder brindar cuidados de calidad y centrados en la persona y familia inmersos en una sociedad compleja y cambiante que no deja de asombrarnos. Esto es de lo más positivo, ya que permite que Enfermería continue trazándose continuos desafíos.
Conclusiones
Considerar al paciente desde un enfoque cultural para atención de su salud dentro del sistema de atención de Enfermería, sin duda enriquecerá y fortalecerá el papel de Enfermería dentro de la practica asistencial. Los valores y costumbres, así como la modalidad de vida no deberán dejar de tenerse en cuenta al momento de planificar los cuidados que serán ofertados al paciente.
El cuidado que considera los aspectos culturales constituye un valor agregado para la práctica e investigación en Enfermería, lo que implica que la disciplina deberá sensibilizarse frente a los temas culturales, sociales y modos de vida sin juzgar, a la vez de responsabilizarse en la adquisición de competencias culturales. Estas competencias culturales permiten que el paciente y familia perciban la calidad en el cuidado y, por otra parte, aportan al colectivo de Enfermería un elevado grado de satisfacción laboral.


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