El papel de los abuelos durante las vacaciones: entre cuidar y cuidarse.

La presencia de los abuelos en una familia es algo que enriquece mucho el crecimiento y desarrollo de la misma, siendo muy importantes en la transmisión de valores y costumbres, en el vínculo afectivo particular que establecen con cada miembro, y no menos importante, en su rol de cuidado para con los pequeños del hogar.

El período de vacaciones escolares, puede resultar provechoso para replantearse el estilo de abuelazgo que deseamos tener.

Y esto es, porque si bien muchos abuelos se sienten sumamente gratificados al ejercer el cuidado diario y prolongado de sus nietos, el problema surge para aquellos que no logran poner un límite que preserve su independencia.

Cuidar de los nietos debe ser «una actividad placentera para abuelo y nieto, evitando que se convierta en una carga para la persona mayor, ya que esta situación puede conllevar, a la larga, problemas de estrés, ansiedad o depresión si los abuelos se ven sobrecargados de actividades y responsabilidades con los nietos en detrimento de sus propias necesidades», ha explicado el presidente de Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, José Antonio López.

La relación de los abuelos con sus nietos debe tener otras características, y es importante no perderlo de vista por quedar preso de una demanda excesiva. Esto, lejos de significar que los abuelos no participen en las tareas de cuidado de sus nietos, quiere decir que el abuelazgo debería ser una experiencia maravillosa y cargada de afectos positivos.

Aquí brindamos algunos consejos que pueden ayudar a los abuelos a encontrar la mejor manera de relacionarse con sus hijos y nietos, para vivir un abuelazgo satisfactorio:

Ayude a sus hijos a encontrar alternativas de cuidado que sean más gratificantes para todos, incluso si esto es posible, puede realizar cierta contribución económica para costear los cuidados. Eso también es cuidar.

No deje de cuidar a los niños, pero ofrézcase sobre todo en los momentos más difíciles (cuando no haya otras alternativas, en momentos que puedan brindar intimidad a la pareja).

Encuéntrese con sus nietos de manera independiente, organice salidas y actividades que usted pueda controlar sin la necesidad del padre presente.

Hágales regalos y enséñeles el valor de los mismos, no sea excesivo sino significativo.
Intente revivir viejas tradiciones, preparando comidas familiares, meriendas caseras.

Anímese a ser usted quien invita y no espere a ser siempre invitado por sus hijos.

No cuestione el comportamiento de sus hijos frente a sus nietos, sino que por el contrario, intente reforzar su imagen y sus fortalezas como padres. Lo que tenga que decirle a sus hijos, puede esperar al momento de estar a solas con ellos.

Mantenga un contacto asiduo y directo con sus nietos, por teléfono, visitas, o acompañándolos a realizar alguna actividad.

Sea claro en sus mensajes con sus hijos cuando le transmita su imposibilidad de cuidar a sus nietos en alguna ocasión. Evite mensajes ambiguos, y si no puede no tema decirlo.

Al cuidar a un nieto, se tiene la oportunidad de pasar tiempo a solas con ellos, de generar complicidad, juegos, transmitir experiencias y valores como solo un abuelo puede hacerlo. Por otro lado, es importante ser y sentirse útil, dejar de lado la sensación de soledad, y por qué no, mejorar la forma física, el estado cognitivo y afectivo. Estar en contacto con generaciones jóvenes, rejuvenece y brinda la oportunidad de contactarse con los pequeños sin las presiones de la paternidad.

Al cuidar a un nieto, se tiene la oportunidad de pasar tiempo a solas con ellos, de generar complicidad, juegos, transmitir experiencias y valores como solo un abuelo puede hacerlo.
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