La piel y los microorganismos intestinales

Actualmente se cree que existe una estrecha relación entre la salud del intestino y de la piel. Esta relación se conoce como el “eje intestino-microbiota-piel” y se ha vinculado con muchos trastornos inflamatorios crónicos a nivel cutáneo como la dermatitis atópica, acné, psoriasis, rosácea, eczema, hidradenitis supurativa, entre otras.

El tracto gastrointestinal y la piel están habitados por una amplia variedad de microorganismos, conocidos colectivamente como microbiota. En general, los microbios asociados a estas mucosas tienen una composición muy individual y están sujetos a variaciones según diversos factores ambientales.

Se considera que ambos ecosistemas están conectados por el sistema inmunológico y que estos microorganismos son un factor importante para mantener la tolerancia inmunológica y evitar trastornos inflamatorios de las mucosas.

Los estudios han demostrado cada vez más la conexión entre la microbiota-inmunidad del intestino y la piel. Si bien se requiere más investigación, se reconoce que la alimentación y los probióticos personalizados son beneficiosos para estos pacientes.

Microbiota intestinal en desequilibrio e inflamación

La microbiota intestinal adquiere su rol fundamental en la salud humana a través de la modulación de la respuesta inmunológica. Se considera que las células inmunes están asociadas en 70% a la mucosa intestinal y que su composición microbiana influye y modula la tolerancia inmunitaria hacia los antígenos ambientales y dietéticos. Asimismo, protege contra el sobrecrecimiento de patógenos e infecciones oportunistas.

Por diversas vías y a través de los productos de su metabolismo, conocidos como ácidos grasos de cadena corta (AGCC), los microbios intestinales aseguran que se mantenga el equilibrio entre las células inmunes que estimulan o suprimen las respuestas inflamatorias, tanto a nivel local como en las mucosas distales.

Cualquier desequilibrio, como una abundancia reducida de microorganismos benéficos, puede inducir una expresión inflamatoria sistémica no deseada. Por lo que, si se altera su funcionamiento normal, puede producirse un desequilibrio de la microbiota e inmunidad de mucosas distales, en este caso vinculadas a las enfermedades de la piel.

Desde tiempo se conoce que muchas patologías inflamatorias intestinales poseen sus manifestaciones a través de la piel, como puede ser la enfermedad de Crohn y psoriasis o la enfermedad celíaca y la dermatitis herpetiforme. Así, hace tiempo se establece que las patologías cutáneas tienen una fuerte asociación con el intestino.

Sin embargo, se requieren futuras investigaciones adicionales para comprender y explicar concretamente esta conexión. El estrés puede empeorarlas, favoreciendo las señales inflamatorias y desequilibrios microbianos.

Microbiota intestinal en equilibrio y alimentación

Una alimentación rica en sustratos prebióticos (alimentos para el crecimiento de bacterias benéficas), micronutrientes, antioxidantes y aminoácidos necesitamos para una salud intestinal y, por ende, un sistema inmunológico equilibrado, conducirán a una piel sin inflamación.

Lo que no puede faltar:
Proteínas de alto valor biológico: proporcionan aminoácidos necesarios para la síntesis de proteínas estructurales que ayudan a regenerar eficientemente las mucosas del intestino y de la piel.
Ácidos grasos omegas 9 y 3: aseguran flexibilidad a las membranas celulares para una adecuada captación de nutrientes y una resolución satisfactoria de los procesos inflamatorios. También mejoran el perfil de microorganismos.

Alimentos ricos en antioxidantes: ayudan a neutralizar los radicales libres, acelerando el proceso de regeneración celular y generando un ambiente anaeróbico estricto propicio para una microbiota saludable. Muchos de estos alimentos poseen asimismo efectos antimicrobianos, por lo que no pueden faltar en nuestra alimentación cúrcuma, jengibre, hibiscus, té verde, arándanos, aceite de oliva, hierbas, semillas y verduras, entre otras.

Lo que se debe reducir:
Azúcares, harinas refinadas, leche y otros alimentos de alto nivel glucémico: generan altos niveles de glucosa en sangre, desequilibrando el ecosistema intestinal y propiciando que las proteínas reaccionen mediante un proceso llamado glicación que genera una desestructuración del colágeno y la elastina afectando la integridad de todas las mucosas del organismo.

Conservantes químicos, fármacos y otros xenobióticos que aceleran el envejecimiento celular y se han relacionado con el empeoramiento de la microbiota intestinal, repercutiendo indirectamente en el aspecto de la piel.

Además de la buena alimentación, hoy la dermatología funcional recurre también al consumo de probióticos. Ciertas cepas probióticas ayudan en el tratamiento de las patologías cutáneas y también son capaces de contrarrestar los factores que a su vez producen efectos negativos sobre la microbiota intestinal. Asimismo, la aplicación de probióticos exógenos podría tener también el mismo beneficio a la hora de promover un equilibrio microbiano local, positivo para tratar las afecciones dermatológicas.

Conclusiones

Dicho todo esto, ahora sabemos más en profundidad que cuando el intestino tiene problemas, repercutirá negativamente en la piel. Se supone que la salud de la piel está conectada con la microbiota intestinal a través del sistema inmunitario y que su desequilibrio se relaciona con el desarrollo de patologías cutáneas.

Ya hay resultados en los que se han observado los efectos positivos indirectos del intestino sobre la piel. Los hábitos nutricionales son la base para mantener el equilibrio de esta interacción intestino-microbiota-piel.

Los probióticos, elegidos cuidadosamente, tanto de forma oral o tópica, tienen un enorme potencial y ya son una alternativa dentro del tratamiento. Aunque aún es necesario investigar mucho más.


Bibliografía
França K. Topical Probiotics in Dermatological Therapy and Skincare: A Concise Review. Dermatol Ther (Heidelb). 2021 Feb;11(1):71-77. doi: 10.1007/s13555-020-00476-7. Epub 2020
Balato A, Cacciapuoti S, Di Caprio R, Marasca C, Masarà A, Raimondo A, Fabbrocini G. Human Microbiome: Composition and Role in Inflammatory Skin Diseases. Arch Immunol Ther Exp (Warsz). 2019 Feb;67(1):1-18. doi: 10.1007/s00005-018-0528-4. Epub 2018

Lic. Flavia Robetto

Licenciada en Nutrición en la Universidad de Buenos Aires (UBA). MN 7915
Posgrado en Nutrición Ortomolecular |UNC.
Posgrado en Microbiota Intestinal |UNAS.
Certificación en Fertilidad y Salud Hormonal | Brasil

Cada vez más pruebas de que la microbiota intestinal desempeña un papel esencial en la modulación de la inflamación sistémica y su relación con la piel.
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