Opción Médica

Oportunidades y retos para el personal de salud. Telemedicina

La telemedicina, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se define como la prestación de servicios a través de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) con el propósito de cuidar la salud de la población y la comunidad, presentándose como una solución innovadora para abordar los desafíos sanitarios actuales.
Si bien la atención suele centrarse en la capacidad de los usuarios finales para recibir atención bajo esta
modalidad, es crucial preguntarse si los profesionales de la salud están adecuadamente preparados
para ofrecer telemedicina con los mismos estándares que la atención presencial, y si las instituciones formadoras están innovando en sus planes de estudio para avanzar en esta materia a través del desarrollo de capital humano para la salud digital.
La telemedicina en la formación médica tiene el potencial de mejorar el acceso a la educación, inimizando barreras geográficas para los profesionales en formación y permitiendo la participación desde áreas remotas o con recursos limitados. Sin embargo, este avance debe acompañarse de un análisis profundo del contexto y una evaluación de la capacidad humana y tecnológica para implementar estas transformaciones en la educación médica del futuro.
¿Los profesionales de la salud están adecuadamente preparados para ofrecer telemedicina con los mismos estándares que la atención presencial?
Otra oportunidad que ofrece la telemedicina en la formación es la simulación clínica virtual, un entorno de aprendizaje controlado que facilita el desarrollo de competencias aplicables a la seguridad del paciente y la calidad de la atención en salud.
La simulación basada en telesalud y telemedicina promueve el desarrollo de habilidades clínicas en
profesionales de la salud en formación, preparándolos para implementar estrategias de prevención,
diagnóstico, tratamiento y rehabilitación mediante el uso de TIC.
Además, la telemedicina facilita la mentoría remota, permitiendo que estudiantes y residentes se conecten con expertos en diversas especialidades médicas para recibir orientación y retroalimentación sobre casos clínicos y decisiones de tratamiento. También fomenta el aprendizaje colaborativo entre estudiantes y profesionales de la salud al posibilitar la colaboración en tiempo real, la discusión de casos y la participación en proyectos de investigación a través de plataformas virtuales.
En cuanto a los desafíos éticos y de privacidad asociados, las instituciones educativas deben abordar la
confidencialidad de la información del paciente, el consentimiento informado, la responsabilidad profesional y la seguridad de la tecnología utilizada en la telemedicina a través de sus programas de asignatura dirigidos a carreras de la salud.
Las universidades formadoras de profesionales de la salud enfrentan el desafío de adaptar sus planes de
estudio tradicionales para integrar la telemedicina no solo en la enseñanza teórica, sino también en la práctica clínica.
Es importante que las instituciones de educación superior incluyan modelos de evaluación de competencias en telemedicina.
En la Universidad San Sebastián, se ha implementado un Modelo de Aprendizaje en Contexto Clínico
(MACC) que incluye la telesalud como parte integral de los ambientes para la práctica clínica de estudiantes. Además, se ha incorporado una asignatura transversal de salud digital en el rediseño curricular para todas las carreras de salud, asegurando una formación integral en esta área. Este enfoque garantiza que los futuros profesionales estén preparados para enfrentar los desafíos de la telemedicina y contribuir positivamente a la salud de las comunidades Es importante que las instituciones de educación
superior incluyan modelos de evaluación de competencias en telemedicina, que permitan monitorear la
adquisición de conocimientos, habilidades y actitudes en este ámbito. Así mismo, asumir el compromiso de avanzar en investigación en esta materia y en el desarrollo de proyectos de vinculación con el medio.
La pregunta ahora es ¿Qué competencias deberían desarrollar los profesionales de la salud en el ámbito
de la telemedicina? Diversas instituciones han descrito las competencias digitales generales y algunas
específicas que se requieren para una implementación óptima de la telesalud.
A saber, algunas competencias deseables son el uso adecuado de la telesalud y seguridad del paciente,
se espera que los médicos comprendan cuando y por qué usar servicios de telesalud, evaluar la preparación del paciente para esta modalidad y resguardar su seguridad en todo el proceso de atención en salud.
Otro ámbito son las competencias de acceso y equidad en telesalud en donde se busca que los profesionales entiendan la prestación y mitiguen sesgos culturales, apreciaciones a favor o en contra de la telesalud y tener en cuenta los determinantes sociales de la salud, limitaciones y necesidades individuales de los pacientes.
Sobre la comunicación a través de telesalud, se insta a la aplicación de una comunicación efectiva en la
relación médico-paciente, integrando la transmisión y recepción para la transferencia de conocimiento,
profesionalismo y comprensión clara de la relación terapéutica.
En relación con la recopilación y evaluación de datos en esta modalidad, el médico debe desarrollar una
entrevista clínica y examen físico apropiado ya sea en entorno real o simulado, idealmente utilizando
guías o protocolos tanto para el paciente como para el prestador a distancia.
El área de tecnología para la telesalud promueve la aplicación de conocimientos básicos o moderados para el uso de tecnología necesaria, software y hardware que aseguren los mas altos estándares
de calidad.
Finalmente, la práctica clínica ética y en el marco de los requisitos legales es clave, comprender los requisitos normativos de cada territorio estatal o local, cumpliendo los estándares para brindar una atención médica a distancia manteniendo la privacidad del paciente y minimizando riesgos que atenten
contra la seguridad de los datos y la misma seguridad física y mental del paciente.
Así es como las instituciones de educación superior tienen un gran desafío en la incorporación de
la telemedicina en la formación médica, este nuevo paradigma ofrece un potencial de alta magnitud en
términos de oportunidades para promover el desarrollo de capital humano habilitado, aumentar la
empleabilidad y diversificar las herramientas disponibles para mejorar el acceso, oportunidad de atención, calidad y seguridad en salud, entre otros que beneficiarán a las comunidades.
Para poder implementar telemedicina con servicios de atención remota se requiere que tanto el prestador como el paciente tenga acceso a un dispositivo (computador, tablet, celular), conectividad a internet e información de como operarlos.