Opción Médica

Uso de cannabinoides y oncología

El cáncer es una afección frecuente que afecta a muchas personas en el mundo y de importancia significativa en Uruguay. A pesar de que su pronóstico cambió con la incorporación de nuevos recursos terapéuticos que permitieron una mayor y mejor sobrevida, su diagnóstico enfrenta a pacientes y a profesionales de la salud a nuevos desafíos para lograr una mejor calidad de vida en las personas afectadas.

Del mismo modo, los avances en el conocimiento de estos procesos y de sus diferentes grados de malignidad hicieron posible el desarrollo de mecanismos preventivos de diversa naturaleza, que han contribuido a su detección precoz y a descensos importantes de su morbimortalidad en la población a lo largo de su vida.

De todos modos, continúa siendo una enfermedad en la cual los cannabinoides pueden ser usados como medicamentos coadyuvantes, ya que cumplen las premisas que deben tener los medicamentos que se utilizan en estas situaciones, que desde nuestra óptica son: tener una respuesta antitumoral y mejorar la supervivencia con posibilidad de lograr una mejor calidad de vida.

Se pueden sistematizar las acciones de los cannabinoides en los procesos oncológicos de acuerdo con las distintas etapas de su intervención:

En el transcurso de los últimos veinte años se han desarrollado numerosas investigaciones preclínicas en la materia.

En modelos animales de cáncer, los cannabinoides han demostrado reducir el crecimiento de diversos tumores como glioma, melanoma y carcinomas de piel, mama, CBD páncreas, hígado y próstata.

Los estudios clínicos son limitados en este tema, ya que faltan evidencias sólidas y sí hay evidencias para aliviar efectos secundarios de la quimioterapia.

En base a ello se considera esencial desarrollar ensayos clínicos que hagan posible probar la eficacia de los cannabinoides en esta patología y ofrecer a la comunidad científica estos aportes para logar su aceptación como recurso terapéutico.

¿Qué podemos decir de las acciones del cannabis en el cáncer?

Actividad antitumoral: los cannabinoides intervienen a través de diversos mecanismos de acción: apoptosis, autofagia, angiogénesis, disminución de metástasis.

Apoptosis:

Autofagia: la autofagia entendida como el proceso de auto digestión celular, se encuentra inducida por el mecanismo antes descripto de la apoptosis, es decir, la muerte celular programada.

Angiogénesis: el crecimiento tumoral resulta bloqueado por la inhibición de la angiogénesis en el propio proceso neoplásico debido a la inhibición del factor de crecimiento endotelial vascular a su nivel.

Disminución de metástasis: esta actividad sobre los procesos neoplásicos se efectúa a través de la modulación de las metaloproteinasas, que son las enzimas responsables de la remodelación de la matriz extracelular tumoral, lo que conduce a la inhibición de la capacidad de las células del tumor para invadir otros tejidos.

Efectos antitumorales

La naturaleza de los distintos tipos de tumores se relaciona con el tipo de receptor que actuará. En este sentido, y para poner un ejemplo en los gliomas, actúa el receptor CBi (RCB1); en el carcinoma hepatocelular interviene el receptor CB2 (RCB2); en el carcinoma de mama participan los RCB1 y RCB2.
Los cannabinoides tienen selectividad sobre las células tumorales, esto explica su baja toxicidad en comparación con otros agentes antineoplásicos.

En cuanto al potencial de distintos cannabinoides para actuar en cáncer, lo que puede sostenerse con base en las investigaciones efectuadas, es que el THC es el que presenta la acción antitumoral más potente. El CBD presenta menos potencia antitumoral. Sin embargo, la combinación de THC y CBD en proporción 1:1 tiene un efecto antitumoral similar al THC, sin presentar los efectos psicoactivos del THC.

Potenciación de algunos agentes antitumorales

Los cananbinoides potencian la acción de algunos agentes antitumorales, como la temozolamida, que actúa en los gliomas. También potencian la acción de la radioterapia.

Cuidados paliativos

Los cannabinoides tienen propiedades analgésicas, antiemética y anti nauseoso, ansiolítica, pueden aumentar el apetito y mejoran el sueño ofreciendo además sensación de bienestar, por lo que podemos decir que contribuyen a mejorar la calidad de vida.

El efecto analgésico que producen está mediado por RCB1 en el Sistema Nervioso Central (SNC) y RCB1 y RCB2 en el Sistema Nervioso Periférico (SNP).

Estos compuestos actúan también por reducción de los niveles de prostaglandinas E2 (ciclo oxigenasa, niveles de óxido nítrico y de radicales libres). También como coadyuvantes a analgésicos mayores potenciando la acción de estos y por lo tanto necesitando menor cantidad de los mismos.

El mecanismo de acción antiemético y antinauseoso se efectúa mediante el bloqueo de un receptor especifico de la 5 Hidroxitriptamina 3 (5HT3) y el efecto antiemético resulta tanto a nivel central como periférico. En 1988 en Estados Unidos se aprobó para este uso el Dronabinol (THC sintético), y en 1992 en Canadá se aprobó la Nabilona (THC sintético) también para este uso. Estos dos medicamentos están aprobados por la FDA. En el año 2017 en las Pautas de la American Society for Clinical Oncology, se recomienda el uso de los cannabinoides para las náuseas y vómitos que no responden a otros antieméticos.

Efecto orexígeno

Los cannabinoides mejoran la percepción quimio sensorial. Este efecto se produce por la participación de los RCB1 en el hipotálamo. Ellos son quienes intervienen en los procesos de motivación o recompensa de la alimentación, como consecuencia de estos los alimentos saben mejor y esto repercute en un aumento del apetito.

Efectos en la ansiedad y el sueño

Desde el descubrimiento del sistema endocannabinoide (SEC), se sabe que es importante en la modulación del sueño y la vigilia.

Del mismo modo se conoce que el CBD presenta propiedades ansiolíticas, cuyo mecanismo permanece aún desconocido.

Como conclusión planteamos que el efecto de los cannabinoides en diferentes síntomas que puede presentar los pacientes con patologías neoplásicas da un sólido aval para utilizar estos compuestos no en forma aislada, sino como coadyuvantes en la terapia antitumoral y para mejorar la calidad de vida.


Bibliografía