Las pacientes son evaluadas desde el inicio, durante el tratamiento, en cada sesión y al final del mismo a
través de un protocolo de evolución de los síntomas, así como con una escala analógica en cuanto a la
disminución o remisión de éstos.
En la utilización del recurso tecnológico del láser en medicina hay varias décadas de experiencia, en distintos sectores del organismo. Su utilización para el tratamiento de patologías ginecológicas tiene una
historia de aproximadamente 15 años. En el equipo médico de Philift, (integrado por los Dres. Gabriel
Cura y Jorge Arena) contamos con una historia de 7 años utilizando un equipo Femilift® de Alma Lasers®, que es un equipo láser CO2 fraccionado, destinado al tratamiento de patologías ginecológicas.
Su uso es ambulatorio, indoloro y con una mínima intervención. Se basa en un conjunto de sesiones
periódicas, en número variable según la patología que se intenta tratar. Las alteraciones que tratamos
con el láser son el síndrome urogenital de la menopausia, incontinencia urinaria de esfuerzo, rehabilitación vaginal puerperal, hiperlaxitud y sequedad vaginales, y en el sector externo (vulva) liquen escleroatrófico, condilomatosis y cicatrices de episiotomía.
El sindrome Urogenital de la Menopausia podría incluir síntomas genitales de sequedad, ardor e irritación; síntomas sexuales por la disminución de la lubricación, disconfort o dolor (dispareunia); síntomas urinarios de urgencia, disuria e infecciones urinarias recurrentes (ITU). Los signos son vinculados
a la atrofia vaginal y/o vulvar. Las pacientes pueden presentar algunos o todos los signos y síntomas.
Signos vaginales de atrofia como adelgazamiento y acortamiento de las paredes vaginales, disminución
del flujo sanguíneo, disminución de su elasticidad, menor secreción de la humedad y durante la actividad sexual.
Signos vulvares como reducción del tamaño y volumen de los labios, capuchón, clítoris, pérdida de
la pigmentación de piel y halopecía. Como signos urinarios hay un adelgazamiento del urotelio con
cierre incompleto de la uretra, pérdida del plexo vascular periuretral en la uretra proximal.
¿Cómo funciona el láser fraccionado?
La longitud de onda de la luz láser CO2 es de 10,6 micro mts lo que le confiere una gran afinidad con
el agua. Al entrar en contacto con agua, la luz láser del CO2 desaparece. El haz de luz, al pasar por el
brazo articulado y ser redirigido hacia la pared vaginal, se fracciona en 81 (9×9) pequeños haces por
centímetro cuadrado, logrando un efecto térmico deletéreo controlado y microablaciones de las células mucosas.
El calor de la luz vaporiza el plasma celular, creando con este un cono de calor que trata la profundidad
de la mucosa. Con lo 1ero se logra una desaparición de las células de la mucosa vaginal que se regenerará sin cicatriz en 3 días y con lo segundo se desnaturalizan las proteínas subyacentes a la mucosa,
colágeno, lo que será el estímulo para que el fibroblasto lo regenere a nuevo.
Se logra contracción del colágeno existente y de las fibras de elastina estimulando la formación de colágeno nuevo por parte del fibroblasto lo que lleva a un re=tensado vaginal y un soporte posterior a la
uretra media.
Se estimula así la formación del nuevo colágeno, neovascularización y mejor lubricación, normalizando la flora vaginal y el pH, ayudando a eliminar infecciones genitales crónicas. Restaura la calidad
de la mucosa vaginal y mejora la sensibilidad del tejido vaginal. Trata todo el espacio pre-uretral, aumentando el espesor de la pared vaginal anterior, lo que provee un mejor soporte a la uretra.
El tratamiento se realiza en sesiones que se difieren a 30=40 días. Para alteraciones sexuales habitualmente es suficiente con una o dos sesiones y para las patologías urinarias son necesarias entre 3 y 5 sesiones.
Tratamos a pacientes con las siguientespatologías:
- Síndrome Urogenital del Climaterio y menopausia.
- Incontinencia de Orina de esfuerzo en ausencia de prolapso, o con prolapso visceropelviano mínimo.
- Rehabilitación puerperal.
- Disfunciones sexuales por hipoestrogenismo.
Los criterios de selección de los pacientes son fundamentales para que cualquier herramienta, técnica o procedimiento tenga el éxito previsto.
Son pasibles de tratamiento pacientes de cualquier edad con incontinencia urinaria de esfuerzo, siempre y cuando no esté asociada a prolapso visceropélvico de segundo grado o mayor en la escala de
la ACOG (American College of Obstetricians and Gynecologists).
En la valoración previa al tratamiento consideramos imprescindible la realización de un estudio urodinámico para caracterizar la función miccional, así como el o los mecanismos de incontinencia involucrados en cada paciente.
En los casos de incontinencia urinaria mixta (de esfuerzo y de urgencia), a través del láser buscamos
reducir el componente de esfuerzo en su incontinencia y asociamos tratamiento médico para su
mecanismo de urgencia, individualizado para cada paciente.
Pacientes en peri y postmenopausia con síndrome urogenital de la menopausia o simplemente alguno de sus síntomas y signos, establecemos un protocolo mixto buscando resultados mantenidos en el tiempo.
Mujeres con síntomas o signos constatados de atrofia vaginal con la presencia de 2 o más de los siguientes síntomas: dispareunia, sequedad vaginal, disminución de la elasticidad vaginal, síntomas de
disconfort de la esfera urogenital en ausencia de elementos sugestivos de infección.
En pacientes cursando el puerperio con incontinencia remanente o disconfort sexual y sensación de
hiperlaxitud, establecemos un protocolo de acción para acelerar la recuperación de dichos cambios
bajo el concepto de rehabilitación pélvica.
Los protocolos de aplicación de las sesiones de láser, así como el número de sesiones son variables según se trate del tratamiento de pacientes con síndrome urogenital de la menopausia, incontinencia urinaria o rehabilitación puerperal. Si bien contamos con un protocolo básico estándar, consideramos fundamental la individualización del tratamiento en base a la respuesta individual en cada paciente. Tanto el número de sesiones como su frecuencia se adecúan a cada patología y se individualizan en cada caso clínico personalizándolo según respuesta obtenida.
El tratamiento con láser en pacientes oncológicas con disfunción vaginal por atrofia, constituye una herramienta insustituible y segura para recuperar la salud y función vaginales. Estas pacientes tienen
contraindicado el tratamiento hormonal sistémico o local. Por ejemplo, en pacientes en tratamiento o que fueron tratadas por cáncer mamario con Tamoxifeno, Letrozole o Anastrasole, su trofismo vaginal
se ve severamente afectado, y el láser CO2 se constituye como la única herramienta posible de ser utilizada, con óptimos resultados.
En cuanto a los resultados obtenidos en el total de pacientes tratados en estos 7 años de trabajo del
grupo, podemos decir que en incontinencia urinaria de esfuerzo alcanzamos el éxito en un 83 % de las
pacientes tratadas, mientras que las tasas de éxito en atrofia vaginal y rehabilitación puerperal superan el 98%, todo lo que coincide con la bibliografía internacional.